El cuerpo guarda lo que la palabra todavía no alcanza a decir. En este taller partimos del movimiento para llegar a la creación plástica, dejando que una cosa lleve a la otra sin forzar el paso.
Trabajamos en tres momentos: una primera parte de escucha corporal y calentamiento, una segunda de movimiento libre acompañado por música, y una tercera en la que llevamos al papel lo que ha aparecido. Cerramos con una puesta en común en círculo.
No es una clase de danza ni un taller de pintura: es un espacio de arteterapia donde el proceso importa más que el resultado, y donde nadie tiene que enseñar nada que no quiera compartir.